VII: Objetivos y plan para alcanzarlos.

En este artículo veremos cómo desarrollar tus objetivos de inversión inmobiliaria y mostraremos diferentes vías de alcanzar tus metas. El objetivo es doble:

  • Por un lado, mostrarte que existen múltiples vías de alcanzar tus metas.
  • Animarte a desarrollar tu propio plan.

Ahora que sabes cuáles son tus objetivos, tener un plan para alcanzarlos es importante. No existe la vía única o la vía directa o perfecta para invertir en propiedades inmobiliarias, ni “el secreto mejor guardado” sobre la inversión inmobiliaria. No se trata de mostrar lo que otros en sus circunstancias han hecho para tomarlo al pie de la letra y seguirlo paso a paso. No existe la verdad absoluta o el camino único, por lo que espero que estés listo para descubrir y crear tu estrategia de inversión inmobiliaria.

 

Plan nº 1: Medio millón de euros en propiedades inmobiliarias.

El primer plan que veremos parte de una idea muy simple: comprar buenas oportunidades inmobiliarias, ahorra los ingresos obtenidos y reinvierte éstos en nuevas propiedades. Simple, pero este no es un plan para hacerse rico rápidamente. Pude llevar 10 años (o mucho más, o mucho menos) alcanzar la cifra mencionada. Ahora el periodo de tiempo no es lo más relevante, sino los números. Lo que importa ahora son los cálculos bajo este supuesto, y espero que tras leerlo puedas entender mejor el tipo de plan de inversión inmobiliaria que buscas.

Antes de comenzar con este plan es necesario aclarar un par de cosas:

  • Esta no es la única vía de generar riqueza mediante la inversión inmobiliaria, sino solo una de ellas.
  • No es un plan garantizado. Este es un plan con muchos supuestos y posibles situaciones. Todo depende de cada uno de ellos.
  • Este plan funciona con unos números ideales. Por ejemplo, tomamos un aumento de precios del 2%, mientras que en la vida real cada año diferirá en mayor o menor medida de este valor.
  • El precio de cada propiedad no importa en este caso tanto como los conceptos matemáticos. Por ejemplo si hablamos de 200.000€, debemos adaptar esto a un número de propiedades determinado en función de sus características.
  • No pretendemos dar consejos sobre el plan de inversión inmobiliaria definitivo, ni mucho menos, sino mostrar un plan que sobre el papel funciona, que a otros les ha funcionado en la vida real y que puede serte de utilidad.

 

Fijar las características de tu inmueble ideal.

La gran mayoría de propiedades inmobiliarias en venta son una inversión terrible que pueden hacernos perder nuestro tiempo y dinero. Antes de comenzar debes fijar unos estándares de búsqueda para que el plan funcione. La siguiente lista de características es solo un ejemplo de lo que podemos buscar:

  • Propiedad Inmobiliaria en Alicante, piso situado en zona residencial. Será más adecuado buscar una zona que conozcamos y en la que nos sintamos cómodos, ya sea un barrio o una provincia.
  • Flujo de efectivo de 500€, después de pagar todos los gastos necesarios: mantenimiento, impuestos, seguros y cualquier otro que tenga la propiedad, así como los meses que se encuentre vacía.
  • Debemos adquirir cualquier inmueble con un descuento importante, es decir, pagando menos de lo que pagarían otro tipo de compradores. Por ejemplo, si valoramos una vivienda en 100.000 euros pagaremos por su compra 80.000.
  • El inmueble podrá aumentar su valor en un 10% durante el primer año mediante apreciación forzada, por ejemplo tras pintarlo, renovarlo, cambiar suelos, etc.
  • Calculamos una apreciación de la propiedad del 3% anual.

Estas características puede que sean difíciles de encontrar, pero nuestros estándares deben ser altos y debemos descartar la casi totalidad de propiedades inmobiliarias que analicemos. Para muchas personas, comprar una vivienda al 75% de su valor puede ser imposible, pero pregunta a un inversor inmobiliario experimentado y dirá que es incluso pagar demasiado.

 

Tu primera propiedad inmobiliaria.

Una vez que hayas fijado unos estándares, pongamos que encontramos un piso que cumple con estas características en el centro de Alicante o de nuestra ciudad. Quizá sea un piso que venden directamente los propietarios por problemas económicos, un piso de banco que lleva años cerrado y huele a humedad,  o una herencia que quieren vender cuanto antes, simplemente un lugar que necesita ciertos cambios y un gran lavado de cara.

La propiedad tiene un precio de salida de 100.00€, que se encuentra dentro de un precio normal dada la zona y estado del piso y, tras negociar durante varias semanas con los propietarios la adquirimos por 75.000. La tasación bancaria (un valor de referencia que es simplemente eso, una referencia) nos ofrece un valor de 114.000 euros.

Nuestros costes de compra (impuestos, notaría, gastos bancarios, etc.) nos suponen 11.250. Tras la concesión de un préstamo hipotecario por valor de 60.000€ (30 años; tipo: 2.69%)  por el 80% del precio de la propiedad hemos de desembolsar el resto, es decir, el 20% para su compra: 15.000€.  Asimismo, hemos gastado 8.750€ en mejoras para el piso: reformas en cocina y baños, pintura, electrodomésticos, mobiliario, etc. y hemos participado activamente en la renovación del inmueble.

Cabe resaltar que los números presentados provienen de la compra de una propiedad inmobiliaria en alicante, adquirida a principios del año 2016.

Tras las mejoras realizadas, nuestro piso tiene ahora un valor aproximado de 120.000€, tras una estimación muy prudente, superando el requisito del 10% de apreciación durante el primer año incluyendo todos los costes de adquisición del inmueble.

Por último, el flujo de efectivo neto que obtenemos de este inmueble será de 500 euros mensuales, o 6.000€ anuales,  lo que es de nuevo una cantidad prudente. Asimismo suponemos que nuestro plan es importante para nosotros, y somos capaces de ahorrar 250€ al mes para dedicarlos a la inversión inmobiliaria.

Año 1

  • El valor del préstamo es de 57.900 euros.
  • El valor del inmueble se sitúa en 120.000 €
  • Guardamos el flujo de efectivo neto obtenido, de 6.000 €
  • Nuestro Capital inmobiliario es de 62.300€
  • Nuestro patrimonio total es de 68.300€
  • Tenemos ahorrados 3.000€

 

Ahora quiero recalcar que este tipo de oportunidades inmobiliarias no aparecen cada día. ¿Es muy complicado encontrar este tipo de propiedades? Rotundamente sí. Encontrar este tipo de inmuebles es no es nada fácil, pero encontrar una de este tipo cada año o cada varios años no es desde luego imposible.

Año 2

  • El valor del préstamo es de 55.340 euros.
  • El valor del inmueble se sitúa en 123.600 €
  • El efectivo obtenido tras dos años es de 12.000 €
  • Nuestro Capital inmobiliario es de 68.260€
  • Nuestro patrimonio total es de 80.260€
  • Tenemos ahorrados 6.000€

Año 3

  • El valor del préstamo es de 52.900 euros.
  • El valor del inmueble se sitúa en 127.300 €
  • El efectivo tras tres años es de 18.000 €
  • Nuestro Capital inmobiliario es de 74.400€
  • Nuestro patrimonio total es de 92.400€
  • Tenemos ahorrados 9.000€

Al finalizar el tercer año adquirimos un nuevo inmueble, con las mismas características que el anterior. Utilizamos el efectivo que hemos obtenido durante los últimos años, 18.000€, más el capital que hemos ido ahorrando, 9.000€, tenemos un total de 27.000€ disponibles.  La única diferencia con la primera compra es que ahora tendremos mayor poder de negociación con la entidad bancaria si hemos pagado adecuadamente, por lo que el valor del préstamo será ahora del 90% del precio de venta, gastando un total de 27.500€.  Por supuesto esto son supuestos ideales, difícilmente encontraremos dos inmuebles iguales, pero simplifiquemos esto para obtener nuestros cálculos.

Año 4

  • El valor del préstamo total es ahora de 105.575 euros.
  • El valor de ambos inmuebles se sitúa en 251.100 €
  • El efectivo obtenido durante este año es de 12.000 €
  • Nuestro Capital inmobiliario es de 145.525€
  • Nuestro patrimonio total es de 157.525€
  • Ahorramos durante el año 3.000€

Durante este año simplemente nos relajamos, seguimos ahorrando una parte de nuestros ingresos y obtenemos los rendimientos provenientes de nuestras inversiones inmobiliarias.

Año 5

  • El valor del préstamo total es ahora de 103.200 euros.
  • El valor de ambos inmuebles se sitúa en 258.300 €
  • El efectivo ahorrado hasta hoy es de 24.000 €
  • Nuestro Capital inmobiliario es de 155.100€
  • Nuestro patrimonio total es de 179.100€
  • Tenemos unos ahorros de 6.000 €

Y como podéis imaginar, tras este año adquirimos nuestro tercer inmueble, exactamente igual que los anteriores. Tenemos 30.000€ en efectivo, pero supongamos por simplificar que gastamos todo en este nuevo inmueble. Asimismo obtenemos también un 90% del precio de compra como préstamo inmobiliario. Seguimos con las buenas costumbres de destinar 250€ mensuales al ahorro para nuestras inversiones inmobiliarias

Año 6

  • El valor del préstamo total es ahora de 155.870 euros.
  • El valor de los tres inmuebles se sitúa en 386.000 €
  • El efectivo ahorrado durante este año es de 18.000 €
  • Nuestro Capital inmobiliario es de 230.100€
  • Nuestro patrimonio total es de 248.100€
  • Hemos ahorrado durante el año 3.000 €

Y este año nos relajamos y guardamos nuestro dinero.

Año 7

  • El valor del préstamo total es ahora de 148.300 euros.
  • El valor de los tres inmuebles se sitúa en 397.600 €
  • El efectivo acumulado es de 36.000 €
  • Nuestro Capital inmobiliario es de 249.300€
  • Nuestro patrimonio total es de 285.300€
  • Tras un año más tenemos ahorrados 6.000 €

Y de nuevo tenemos el capital suficiente para afrontar la compra de un nuevo inmueble, en condiciones similares a las anteriores y con un desembolso total de 30.000€, por lo que nos quedarían 12.000€ ahorrados.

Año 8

  • El valor total de nuestros préstamos es de 198.275 euros.
  • El valor de nuestros inmuebles supera los 500.00 €
  • El efectivo acumulado durante este año es de 24.000 €
  • Nuestro Capital inmobiliario es de 331.200€
  • Nuestro patrimonio total es de 367.200€
  • Tras seguir ahorrando acumulamos otros 15.000€

Y al final del octavo año, ¡lo conseguimos! Gestionamos ahora más de medio millón de euros en cuatro propiedades inmobiliarias.

 

¿ESTO ES POSIBLE?

Recuerda, esto es una situación teórica con números redondos, suponiendo unas condiciones de mercado determinadas durante un plazo muy amplio. Muchos inversores inmobiliarios han llevado a cabo este proceso mucho más rápido, mientras que otros necesitarán más tiempo para alcanzar esta meta, que también es ficticia y puede no coincidir con la tuya.

El propósito de este ejercicio es mostrar una imagen global del proceso de inversión inmobiliaria, y de la inercia que puede llegar a tomar unos años después de comenzar. Puede llevarnos cinco o veinte años, dependiendo de muchos factores fuera de nuestro control (inflación, mercado inmobiliario, ahorros, etc.). Este es tan solo un posible plan, el cual con estas condiciones nos podría llevar a nuestra meta.

 

 

Objetivo Nº2:   3.000€ al mes de retorno de la inversión inmobiliaria

En este plan nuestro objetivo no es el capital o el valor de nuestras propiedades inmobiliarias sino el conseguir un flujo de efectivo determinado de ellas. Esta puede ser una mejor opción para aquellas personas que están buscando cambiar su puesto de trabajo por la opción de la inversión inmobiliaria, complementar su jubilación o simplemente crear unos ingresos pasivos para viajar o llevar el estilo de vida que quieran.

De la misma manera que en el ejemplo anterior, nuestro objetivo cambia pero no el plan para obtenerlo.  A partir de este momento, es posible complementar el plan anterior con un ahorro mayor (20-25% de nuestros ingresos) para nuestras inversiones inmobiliarias y lograr nuestro objetivo más rápidamente. Reducir nuestro nivel de gastos desde luego no es algo sencillo, pero puede no suponer un gran esfuerzo tras nuestra adaptación y, desde luego, será un sacrificio que tendrá su recompensa. Como resultado nuestro nivel de vida deberá adaptarse a los tres cuartos de la cantidad actual, ahorrando el cuarto restante. Si crees que ahorrar un cuarto de los ingresos de tu hogar puede ser difícil, la otra opción es buscar la manera de aumentar esos ingresos.

Cada uno de estos números deberán adaptarse a tu situación personal,  nada mejor que papel  lápiz (o una tabla de Excel) para situar dónde nos encontramos y qué queremos alcanzar como inversores inmobiliarios.

Una vez que hemos alcanzado nuestro objetivo de ingresos mensuales, podemos hacer alguna de estas opciones:

-Seguir trabajando y adquirir más propiedades.

-Seguir trabajando e ir pagando las que ya poseemos.

– Dejar nuestro trabajo y convertirnos en inversores inmobiliarios a tiempo completo.

-Dejar el trabajo y tumbarnos en la playa (o cualquier otra opción relajada).

 

Y si estos planes no parecen lo suficientemente buenos, hemos de añadir que no hemos considerado el hecho de que las rentas por alquileres de inmuebles tienden a aumentar cada año, así que el flujo de efectivo inicial mejorará mientras nuestra cuota hipotecaria se mantendrá constante.  Por supuesto estos planes son una gran simplificación de la realidad y de lo que podría pasar en los próximos años. En  la vida real, sin embargo, las posibles situaciones son infinitas, y hemos de considerar o al menos tener en cuenta por ejemplo los siguientes escenarios:

-¿Qué ocurre si pierdo mi trabajo y no pudo comprar durante uno o varios años? -¿Qué ocurre si mi salario disminuye?  -¿Qué sucede si cambian las condiciones de financiación, los tipos de interés u otras condiciones económicas? -¿Qué sucede si tengo otro hijo y aumentan nuestros gastos?

Estas son algunas delas situaciones que se darán durante la vida del plan. La vida real nunca sucede tal y como plasmamos en papel. El objetivo del plan no es seguirlo al pie de la letra exactamente y hasta el último euro, sino servir como brújula que nos guíe hacia nuestro destino.

 

Veamos otra de las estrategias de inversión inmobiliaria, que puede encajar a inversores con más energía, menos capital disponible o que comienzan como inversores inmobiliarios:

VIVIENDA/INVERSIÓN

Otro de los planes de inversión inmobiliaria es el que hemos denominado como Casa inversión. Esta idea, como su propio nombre indica, surge de la combinación de nuestra inversión inmobiliaria y nuestra propia residencia.

Esta idea posee dos vertientes. En primer lugar puede describir la práctica de comprar una serie de pequeñas propiedades similares en un mismo edificio y vivir en una de ellas mientras se alquilan las restantes o, en una misma vivienda, vivir en una de las habitaciones y obtener una renta inmobiliaria de las demás estancias mediante el alquiler de larga estancia o vacacional.

En mi caso, la gestión de inversiones de terceras personas mostró rápidamente el poder de este método para obtener una buena cantidad de ingresos de manera periódica y de poder afrontar gastos como el pago de la hipoteca y otros gastos de la vivienda. En otros casos la necesidad llevó a ciertas personas a alquilar alguna de las habitaciones de sus viviendas en diferentes periodos del año para, accidentalmente, comenzar a convertirse en inversores inmobiliarios de éxito.

En el caso de mi ciudad, la inversión inmobiliaria en Alicante y otras zonas turísticas permite una doble vertiente para obtener el máximo rendimiento. Durante los meses fuera de verano, de septiembre a junio, profesores de cualquier tipo o estudiantes universitarios necesitan alojarse favoreciendo una larga estancia sin demasiadas complicaciones. Por otra parte, los meses de verano favorecen el alquiler turístico por días o semanas y aumentarán ampliamente la rentabilidad total del inmueble.

Asimismo, el alquiler de alguna de las habitaciones de tu vivienda durante todo el año te supondrá no solo una ayuda sino en muchos casos el ser capaz de hacer frente a los gastos de hipoteca y otros de la vivienda, y, en muchos casos, vivir totalmente gratis en tu propia casa.

Esta estrategia tiene una serie de beneficios que la convierten en especialmente adecuada como primer paso dentro de la inversión inmobiliaria.

  • Facilidad de Financiación: Cuando adquieres una vivienda que va a convertirse en tu vivienda habitual, la financiación bancaria resulta mucho más sencilla de obtener y con condiciones más ventajosas que para segundas y posteriores propiedades destinadas a la inversión inmobiliaria. Será posible obtener financiación a largo plazo (25-30 años) con una entrada del 10 o del 20%, con lo que obtendremos cuotas mensuales muy asequibles.
  • Aprendizaje sobre la marcha: Esta estrategia nos permite adentrarnos en la inversión inmobiliaria y acelerar enormemente el proceso de aprendizaje. En tu propia casa y de un día para otro te conviertes en inversor inmobiliario, con lo que sabrás muy rápidamente qué hacer y qué funciona y qué no hacer.
  • Análisis cercano de tu inversión: Viviendo en tu propia propiedad inmobiliaria destinada a la inversión, controlar los números y el funcionamiento para obtener todo su potencial es relativamente sencillo. Será difícil que las plantas del balcón se conviertan en una selva, que los inquilinos lleven una mascota enorme o celebren una fiesta multitudinaria, o que tardemos meses en detectar y reparar cualquier desperfecto.
  • Gastos mínimos: Ya que vives en la propia vivienda, puedes gestionar las entradas y salidas de la misma o la limpieza de la habitación sin tener que pagar por estos conceptos, lo que supondrá un ahorro importante (si no te importa poner unas sábanas de más en la lavadora) y un aumento de la rentabilidad.

 

 

ESTRATEGIA REFORMA Y ALQUILA

Esta poderosa estrategia de inversión inmobiliaria consiste en la compra de viviendas que, tras una amplia reforma, serán alquiladas para obtener ingresos recurrentes y, tras ello, la posibilidad de refinanciación y de ser repetido en numerosas ocasiones. Veamos esta estrategia paso a paso:

La búsqueda y compra de viviendas adecuadas.

El primer paso de este proceso es encontrar una gran propiedad inmobiliaria. No cualquier vivienda, sino una con una gran ubicación y una zona excelente pero con necesidad de reformas y reparaciones importantes.

Las mismas reglas aplicables para la búsqueda de propiedades inmobiliarias para su venta posterior o arrendamiento son aplicables en esta estrategia. Por ejemplo, el coste de la propiedad debe ser inferior a cierta cantidad del valor final (tras reformas y reparaciones) en un 70%.  Así, una casa con un valor final de 150.000 € y unos costes de rehabilitación de 30.000 euros podría ser comprada por 75.00€.

150.000 x 0.7 =105.000€

105.000 -30.000 = 75.000€

¿Complicado? Para muchos inversores inmobiliarios todo su negocio se basa en este margen, así que deja de pensar que es difícil para comenzar a pensar cómo es posible hacerlo. Para financiar esta primera compra junto con los gastos posteriores será difícil utilizar la vía de financiación tradicional para una vivienda con una amplia necesidad de reformas, por lo que será necesario buscar opciones alternativas como créditos de consumo, préstamos entre particulares, vías de financiación específicas para reformas del hogar, créditos para autónomos o empresariales, crédito hipotecario sobre tu vivienda actual, etc.

Reformas y Rehabilitación.

La siguiente fase consiste en arreglar y preparar la propiedad inmobiliaria. El objetivo de la vivienda es destinarla al alquiler durante un tiempo en vez de venderla enseguida, y con esa idea en mente comenzamos el proceso.  La clave para realizar una reforma de este tipo es hacer la casa “a prueba de inquilinos”, usando materiales tan resistentes como sea posible sin tener que realizar trabajos posteriores. Asimismo, la idea de obtener la máxima renta posible es importante. Si es posible transformar un piso de dos habitaciones en uno de tres, ampliar el salón eliminando un balcón inservible u otro tipo de modificaciones aumentará la cantidad que recibamos mes a mes.

Esta fase la puedes realizar tú mismo por completo, alguna de las partes o contratarla totalmente, en función de tus habilidades y ganas. Hacerlo uno mismo puede ahorrar una buena cantidad de dinero, o aumentará las posibilidades de que cuadren los números, pero también nos ocupará un buen número de días.

Alquiler de la vivienda o inmueble.

Ahora que tenemos una propiedad atractiva es tiempo de buscar unos buenos inquilinos. Si hemos comprado la vivienda en una buena ubicación y se muestra ahora como nueva no nos debería costar demasiado encontrar unos inquilinos perfectos.

Además, como la propiedad acaba de ser arreglada (suelos, pintura, electricidad, ventanas, etc.) las reparaciones y gastos de mantenimiento se mantendrán bajos durante los próximos años. Aunque contar con estos gastos e imprevistos, pueden mantenerse por un tiempo por debajo de lo habitual.

Otro factor a la hora de alquilar es la propia gestión del alquiler y la propiedad. Cabe la posibilidad de contratar un agente inmobiliario especializado en esta área y simplemente cobrar nuestro dinero cada mes, o ahorrarnos ese coste y realizar la gestión nosotros mismos. Eso sí, si nos decantaos por la primera opción será imprescindible dar con un gran profesional y no contar con la agencia inmobiliaria del barrio o la primera que veamos sin asegurarnos de cómo trabajan.

Refinanciación.

Hemos mencionado antes las vías posibles para la financiación de la vivienda junto con los gastos implicados en el proceso. Sin embargo, la hipoteca tradicional es un invento realmente bueno para un inversor inmobiliario: el bajo interés y el largo plazo nos dejan cuotas fáciles de pagar mensualmente. Por todo esto nuestro siguiente paso consiste en refinanciar los préstamos anteriores (ej: crédito para la reforma, crédito al consumo para los muebles, préstamo privado con un familiar o conocido, etc.) consiguiendo un préstamo hipotecario habitual una vez que la vivienda está en perfecto estado. Una gran ventaja es que incluso el dinero que hemos puesto y el trabajo que hemos dedicado a la rehabilitación lo veremos de vuelta.

Este último paso no es estrictamente necesario, ya que quizá puedes hacer frente a los nuevos créditos de plazos menores. Sin embargo, este movimiento nos permitirá conseguir un mayor flujo de efectivo presente, un mayor retorno sobre la inversión y, con el dinero de vuelta, la posibilidad de repetir este proceso en un futuro.

Volvamos a los números que hemos utilizado anteriormente. Encontramos una propiedad con un valor final tras la rehabilitación de 150.000. Nuestro gasto era de 75.000 euros en la propiedad y la transacción y 30.000 euros en la reforma, habiendo gastado un total de 105.000 euros en total.

En la mayoría de entidades financieras será posible obtener un crédito hipotecario por el 70 u 80% del valor de cualquier inmueble, que en este caso sería un total de 105.000 o 120.000€, recuperando tras el proceso el capital que hemos destinado a la inversión o incluso obteniendo más de lo que destinamos inicialmente.

Tras este punto deberíamos tener una propiedad inmobiliaria arrendada que nos aporta un flujo de efectivo mensualmente y un 20% del valor de la misma como patrimonio. Además, hemos conseguido todo nuestro dinero de vuelta, por lo que podemos pasar al siguiente paso.

Repetimos.

El paso final de esta estrategia es repetir el proceso. Si nos ha funcionado una vez y hemos recuperado nuestro dinero, ¿por qué no repetirlo?

El problema está en que en algún punto las entidades bancarias dejarán de ofrecernos financiación. Quizá necesitemos otra medida, condiciones menos ventajosas pero aun así apropiadas, préstamos privados, un socio… pero es posible continuar.

 

El mayor obstáculo para esta estrategia

Como toda estrategia, esta también tiene algunos inconvenientes que debemos salvar y asegurar antes de realizarla. El principal obstáculo a superar es… ¿qué pasa si no puedo refinanciar mi propiedad inmobiliaria?

Si no somos capaces de refinanciar cada propiedad y de recibir nuestro dinero de vuelta nos veremos forzados a detenernos en ese paso. Por ello recomendamos que antes de realizar la primera compra visites varios bancos y te asegures que podrías conseguir la financiación necesaria tras ello.  Asimismo, si después de la rehabilitación no es posible conseguir financiación, siempre podremos vender la propiedad en el próximo o los próximos años.  Debemos tener múltiples estrategias de salida y barajar cada opción para asegurarnos de que sea satisfactoria antes de llevar a cabo nuestra inversión.

Conclusión

Esta estrategia tiene cierta dificultad y aspectos a tener en cuenta, pero si se realiza correctamente es una gran herramienta para construir nuestro patrimonio inmobiliario.

Siguiendo esta estrategia combinaremos el aumento forzado del valor de la propiedad, el flujo de efectivo a obtener, la propia apreciación general del inmueble y el aumento de patrimonio neto por la amortización del préstamo,  elementos que maximizan nuestro beneficio tras cada paso.

Por último, con estos ejemplos de inversiones inmobiliarias es posible crear infinidad de estrategias y planes gracias a las amplias posibilidades que existen. Tras fijar tu objetivo y trazar un plan para alcanzarlo, necesitaremos el apoyo de otras personas para llevarlo a cabo. El inversor inmobiliario no es un ente aislado y necesita un buen equipo para ayudarle en su camino, que veremos en el próximo artículo.